28 nov. 2011

nuestras almas

Una vez más me he extendido demasiado. Pero lo que verdaderamente quería era que supiera todo esto. Soy un ser humano que en cierto momento perdió su propia vida y ha vivido mas de 5 años acompañada de esa vida perdida. Como persona que se encuentra en esta situación, creo que la vida es mucho mas limitada de lo que piensan las personas que están en pleno proceso vital...
La luz brilla durante un limitado y brevísimo espacio de tiempo en el acto de vivir. QUizá solo unas decenas de segundos. Una vez se ha ido, si has fracasado en el intento de alcanzar la revelación que se te ofrecía, no tienes una segunda oportunidad, y luego, deberás pasar el resto de tus días dentro de una profunda soledad sin esperanza ni remordimiento. En ese mundo del crepúsculo, la persona ya nunca podrá esperar nada.
Tras haber leído esta carta, pensé, ¿Será correcto seguir esperando? mientras en mi cabeza sonaba un compás de Recuerdo de Florencia de Chaikovski. El sólo pensar que su vida no fue más que un infierno a mi lado, me hizo razonar lo bestia, lo fatal, que alguien puede ser frente a lo que uno más ama, y por amor lastima.
Una vez más, se hizo de día, yo seguí con mi café, viendo como las nubes daban paso al sol y como me quedé repentinamente inmóvil, sin pensar en nada. No se me ocurría adonde ir o qué hacer cuando finalmente cayera en la cuenta. Evidentemente no podría permanecer allí para siempre. Veinte minutos después, sonó el teléfono, dejé 4 tonos aproximados, lo levanté, se oyó un leve respiro y ahí finalizó la conversación.
Quedé con la duda de la llamada, que luego cesó cuando comencé mi día.
todavía me pregunto a veces, qué fue de su vida.

1 comentario:

La Abstinencia me puede dijo...

me siento muy identificada con lo que escribís. Sos una maravilla, tenés 15 años y mucho potencial. Seguí escribiendo che!
saludos!